Y hoy resulta que ayer la princesa se hizo reina, aquel cepillo sin dientes hoy es el que mejor peina. Ya no deshace el sommier aquel amor tan fugaz, que en ese cuarto de hotel se declaraba inmortal. Cuando las estrellas iluminan mi pasado puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva, hoy en mi ventana veo llover sobre mojado, me siento un niño indefenso en medio de la selva. Traté de que mis ojos no te vieran tan lejos, pero siempre sera así mi triste porvenir. Traté de que mi pasión se perdiera entre el montón, pero siempre será igual, siempre se volverá al primer amor.miércoles, 15 de septiembre de 2010
Y hoy resulta que ayer la princesa se hizo reina, aquel cepillo sin dientes hoy es el que mejor peina. Ya no deshace el sommier aquel amor tan fugaz, que en ese cuarto de hotel se declaraba inmortal. Cuando las estrellas iluminan mi pasado puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva, hoy en mi ventana veo llover sobre mojado, me siento un niño indefenso en medio de la selva. Traté de que mis ojos no te vieran tan lejos, pero siempre sera así mi triste porvenir. Traté de que mi pasión se perdiera entre el montón, pero siempre será igual, siempre se volverá al primer amor.
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